Versión 2026.15 · Actualizado el 27 de septiembre de 2026

Política de privacidad

Qué datos nos das cuando reservas una hora, quién puede verlos, cuánto tiempo se guardan y qué puedes exigir sobre ellos.

1Quién trata tus datos

Hay dos partes y no conviene confundirlas. La profesional o el profesional con quien agendas es quien decide para qué se usan tus datos y quien responde por ellos: es su consulta, su ficha y su criterio clínico. Airmed es la herramienta que esa persona contrató para gestionar su agenda, y trata tus datos únicamente por cuenta suya y siguiendo sus instrucciones.

En la gestión de tu ficha, tu profesional actúa como responsable y Airmed como encargado. Airmed es responsable de los datos necesarios para administrar sus propias cuentas, suscripciones y contacto de soporte. La cuenta de quien paga un espacio de familia no le concede, por sí sola, derecho a acceder a la información clínica de otra persona.

2Qué te pedimos al reservar y para qué

Para tomar una hora te pedimos cuatro cosas, y cada una tiene un uso:

  • Tu nombre, para que quien te va a atender sepa a quién espera.
  • Tu correo, para enviarte la confirmación con el código que te permite cancelar.
  • Tu teléfono, para que la consulta pueda contactarte si tiene que mover o cancelar tu hora.
  • El motivo, si quieres escribirlo. Es opcional de verdad: puedes dejarlo en blanco y reservar igual. Si lo escribes, lo lee tu profesional antes de la sesión.

También queda registrada la hora que elegiste, la modalidad y un código de reserva. Nada de esto se usa para publicidad, para perfilarte ni para venderle nada a nadie.

3Lo que no te pedimos

No te pedimos crear una cuenta, ni una contraseña, ni tu RUT, ni datos de pago, ni tu dirección. Reservar una hora no debería costar más que una llamada telefónica, y pedirte datos que no vamos a usar sería exponerte sin ganar nada.

Tampoco usamos cookies de publicidad ni herramientas de análisis que te sigan por otros sitios. Hay una sola excepción y no se activa sola: el mapa de la consulta, que dibuja Google y que solo se carga si tú pulsas el botón. Está explicado abajo.

4Quién puede ver lo que escribes

La profesional o el profesional con quien agendaste. Cada consulta está separada de las demás dentro de la base de datos, y esa separación no depende de que el programa se comporte bien: está impuesta por la estructura misma de las tablas.

Hay una excepción, y la decide tu profesional, nunca Airmed: puede darle acceso a otro profesional —una interconsulta, una evaluación en otra área, el equipo que te atiende— creando un enlace con permisos. Elige qué se ve: los datos de identificación, los archivos que ya marcó como compartidos, o también las notas de sesión, que es una decisión aparte y viene apagada. Cada enlace tiene fecha de término, se retira cuando él quiera y deja de funcionar de inmediato, y cada vez que alguien lo abre queda registrado quién, cuándo y desde qué equipo. Si quieres saber a quién se le dio acceso a tu ficha, pregúntaselo: la lista está en su pantalla y es tu derecho conocerla.

Hay una segunda excepción si tu profesional trabaja en un centro que usa Airmed para organizarse. La cuenta administrativa de ese centro ve tu nombre y tu teléfono junto a la hora que tienes reservada, que es lo que hace falta para llamarte a confirmarla o para avisarte de un cambio — el mismo trabajo que hace una recepción. Ve también en qué modalidad es y con quién.

Lo que esa cuenta no ve es tu ficha: ni las notas de la sesión, ni los informes, ni tus antecedentes, ni el motivo por el que consultas. Los documentos de un espacio de trabajo conjunto tampoco, salvo que tu profesional lo autorice expresamente para ese espacio. Y el vínculo entre un profesional y su centro no lo pone Airmed: lo acepta él, y puede deshacerlo cuando quiera.

Esa misma recepción puede darte una hora por teléfono. Cuando lo hace escribe tus datos por ti, así que te tiene que leer esta política y confirmar que la aceptas — y en la hora queda anotado que lo declaró ella y no tú, con su cuenta. Es una diferencia que nos importa dejar escrita: una casilla marcada por otra persona no es lo mismo que una marcada por ti, y la hora lo dice.

Y cuando el centro marca que asististe, puede anotar cómo se pagó esa sesión: la forma de pago y el monto, junto a tu nombre, la fecha y con quién te atendiste. Es la caja del centro —el cuaderno que ya llevaba aparte— y la lleva él, no Airmed: no cobramos ese dinero, no emitimos boletas y no tenemos ningún dato bancario tuyo.

Desde ahora esa consulta también puede escribirte por correo desde Airmed, y son dos mensajes. Uno es el de tu hora: te dice cuándo es y con quién, y trae tres botones para contestar —confirmo, no voy a poder, o necesito otra—. Es la versión por correo de la llamada de siempre. El otro llega solo si llevas meses sin ir y no tienes hora puesta, y te pregunta si quieres retomar; ese lleva su propia salida —«por ahora no»— y con pulsarla dejamos de escribirte por eso. Queda anotado que lo pediste.

Lo que esos correos no llevan dentro es lo mismo que no cruza en ninguna otra parte: ni una nota de sesión, ni un informe, ni tus antecedentes, ni ningún diagnóstico, ni el motivo por el que consultas. Van la hora, con quién, y —en el segundo— la fecha de la última vez que fuiste.

El equipo de Airmed puede acceder a los sistemas para mantenerlos funcionando —una caída, un error, una migración—, con el acceso mínimo que ese trabajo requiera. No leemos fichas, no leemos anotaciones y no compartimos contenido con terceros.

5Si te vinculas a la ficha de tu profesional

Reservar una hora no te vincula a nada. La vinculación es un paso aparte, que ocurre en la consulta y solo si tu profesional te lo ofrece y tú aceptas. Si lo haces, se abre tu espacio personal: puedes escribir anotaciones entre sesiones y recibir los archivos que tu profesional decida compartir contigo.

Lo que escribes ahí lo lee tu profesional, y nadie más. Esas anotaciones y los documentos de tu ficha están amparados por la reserva de la ficha clínica de la Ley 20.584: son datos sensibles y se tratan como tales.

Tu profesional puede dejar de compartir un archivo contigo en cualquier momento. Cuando lo hace, el enlace deja de funcionar de inmediato, incluso si lo tenías guardado. Si necesitas algo que ya no ves, pídeselo directamente.

6Si tu familia contrata un espacio en Airmed

El acceso requiere comprobar el título de representación o la autorización del titular y su alcance. Se registra quién lo revisó y cuándo vence. Cumplir 14, 16 o 18 años exige una nueva revisión; el pago de la cuenta no renueva esa autorización.

Un padre, una madre o un tutor puede contratar un espacio para reunir en un solo sitio lo que le entregan los profesionales que atienden a su hijo. Es una carpeta que contiene los documentos que los profesionales entregan y las notas o archivos que aporta la familia, con su autor y fecha.

Las notas y archivos que aporta el titular del espacio quedan disponibles para la familia con acceso vigente y los profesionales con permiso para ver archivos. Los aportes de familiares invitados esperan la aprobación del titular antes de compartirse. Cada profesional elige si lo que entrega se comparte también con el equipo o solo con la familia. Subir un aporte no envía un aviso.

Lo que ese espacio no tiene, dicho para que nadie lo suponga: no hay notas de sesión, no hay agendas y no hay ficha clínica de nadie. Airmed no copia nada a ese espacio por su cuenta, y quien lo contrató no puede pedir lo que no le dieron. Ve los documentos y quién los dejó, y nada más.

Tampoco es un canal de mensajes. No se puede responder ahí ni escribirle a los profesionales desde el espacio: para eso siguen estando los medios de siempre.

7Dónde se guardan y por cuánto tiempo

Los registros —tu hora, tus datos de contacto, tus anotaciones— se guardan en una base de datos alojada en São Paulo, Brasil. Los archivos clínicos se guardan en un almacenamiento cifrado de Cloudflare. También interviene Vercel en el procesamiento de las páginas del servicio. Las funciones de producción están configuradas en São Paulo; el proveedor opera infraestructura internacional, incluida Estados Unidos. Los encargos, delegaciones y transferencias requieren garantías documentadas; la ubicación del almacenamiento por sí sola no acredita esas garantías.

Como tus datos salen de Chile, tienes derecho a saberlo, y por eso está escrito aquí y no en un anexo.

Hay un tercer proveedor que interviene solo si tu profesional fotografía una hoja escrita a mano para no volver a teclearla. Esa imagen se envía a Anthropic únicamente para convertirla en texto, y lo que vuelve lo revisa y lo corrige él antes de que quede en ninguna parte. Nada de lo que ya está en tu ficha se envía nunca a ese proveedor: solo la foto que él decide escanear, en el momento en que lo hace.

Hay dos formas de hacerlo y se diferencian en qué pasa con la foto. Si la usa como atajo para escribir una nota, Airmed no conserva la foto: solo queda el texto. Si en cambio digitaliza la hoja como parte de tu ficha, la foto sí se conserva junto al texto, en el mismo almacenamiento cifrado que el resto de tus archivos clínicos y con el mismo trato. Se guarda para poder comprobar después que lo transcrito coincide con lo que había en el papel, y no se comparte con nadie: nadie fuera de tu profesional puede verla.

Hay un cuarto desde que tu consulta puede escribirte: el proveedor de correo (Resend, que se apoya en Amazon). Ve tu dirección de correo y el texto del mensaje —la hora, con quién, y poco más— para poder entregarlo, que es lo que hace cualquier servidor de correo con cualquier mensaje. No recibe tu ficha, ni tus notas, ni tus antecedentes.

Los centros también pueden programar reportes con cifras agregadas y avisos administrativos para su responsable y los miembros elegidos de su equipo. El correo se entrega mediante Resend. Si se habilita WhatsApp Business, Meta recibe el número autorizado por el destinatario y el documento para entregarlo. Los reportes no incluyen nombres de pacientes ni contenido de sus fichas. Cada destinatario puede desactivar estos envíos desde Mis canales.

Y hay un quinto que aparece únicamente si tú lo pides. Cuando la consulta es presencial, la página de reservas te muestra la dirección escrita y te ofrece ver el mapa. Ese mapa lo dibuja Google, así que al pulsarlo tu navegador se conecta a Google y a Google le llega, como en cualquier página con un mapa, la dirección desde la que navegas. No le llega nada tuyo: ni tu nombre, ni tu correo, ni tu teléfono, ni tu hora, ni el código de tu reserva. Y mientras no lo pulses, esta página no se conecta a Google en absoluto: por eso el mapa aparece detrás de un botón y no dibujado de entrada.

Y hay un sexto que aparece solo si tu hora es por videollamada. Al reservarla, Airmed le crea una sala en Jitsi Meet y te manda el enlace dentro del correo de tu hora. Esa videollamada la transporta el servidor de Jitsi, así que es el único proveedor que está en el camino de la sesión misma —la imagen y el sonido, mientras ocurre—. No la graba y Airmed no la graba: no queda ningún archivo de la videollamada en ninguna parte. Lo que Airmed guarda de ella es el enlace, para que las dos partes sepan por dónde entrar.

De esa sala conviene que sepas una cosa concreta: se entra con el enlace y sin identificarse. El nombre de la sala es una cadena aleatoria que nadie puede adivinar, y aun así cualquiera que tenga el enlace puede entrar mientras la sala esté abierta, así que trátalo como lo que es. Tu profesional puede además activar la sala de espera desde dentro, para dejar entrar a una persona a la vez. Si prefieres otra vía para tu sesión, díselo: el enlace es una comodidad y no una obligación.

La ficha clínica debe conservarse al menos quince años desde su última incorporación de información, conforme al artículo 13 de la Ley 20.584 y al artículo 11 del DS 41. Cerrar una cuenta no autoriza a destruirla antes de ese plazo. Una hora que ya ocurrió forma parte de tu historial de atención. Si quieres que se eliminen tus datos, la solicitud se dirige a tu profesional, que es quien puede resolverla.

8Cómo se protegen

  • Todo el tráfico va cifrado, tanto hacia el sitio como entre nuestros servicios.
  • El acceso de tu profesional no usa contraseña: entra con un enlace de un solo uso que caduca a los quince minutos. No hay contraseña que se pueda filtrar ni reutilizar.
  • Los nombres de los archivos guardados no contienen datos personales. Ni tu nombre ni tu correo aparecen en la ruta de un documento.
  • Antes de entregarte un archivo se comprueba en el servidor que exista, que esté compartido contigo y que sea tuyo. Un enlace copiado no sirve para nadie más.

Ningún sistema es infalible, y decir lo contrario sería el primer dato falso de este documento. Si ocurre un incidente que afecte tus datos, tu profesional será informado para que pueda comunicártelo.

9Avisos y automatizaciones

Tu consulta puede enviarte desde Airmed avisos sobre tu hora e invitaciones para retomar la atención, como se describe en esta política.

Los reportes y avisos programados del centro se dirigen a su responsable y a miembros de su equipo. No se envían a pacientes. Ningún reporte incluye notas clínicas, diagnósticos ni el motivo de consulta.

Tampoco hay chat entre tú y tu profesional dentro de Airmed. Es una decisión de diseño, no una función que falte: la comunicación clínica ocurre en la sesión o por los canales que ustedes acuerden.

10Si no llegas a una hora

Cancelar a tiempo no tiene ninguna consecuencia y puedes hacerlo con el código que recibiste, sin cuenta y sin explicaciones, desde la página de cancelación.

No presentarse sin avisar es distinto. Tu profesional puede registrarlo y, si tiene activada esa política, tu posibilidad de reservar con esa consulta puede quedar suspendida después de las faltas que él mismo haya definido como tolerables. Esa decisión es suya y de nadie más: Airmed no bloquea a nadie por su cuenta, y siempre deja una vía de contacto para resolverlo.

11Tus derechos y cómo ejercerlos

Puedes pedir acceso a tus datos, corregirlos si están equivocados, pedir que se eliminen y oponerte a determinados usos. Estos derechos están en la Ley 19.628 y se amplían con la Ley 21.719, que rige desde el 1 de diciembre de 2026.

Las solicitudes sobre tu ficha se dirigen al profesional responsable. Puedes pedir una copia íntegra, no solo los archivos que aparecen compartidos en tu portal. Airmed facilita la gestión técnica; no condicionamos estos derechos al pago de la suscripción. Las solicitudes sobre tu cuenta de Airmed se dirigen a Airmed. Una supresión puede estar limitada por la conservación legal de la ficha.

Privacidad y mis datos permite registrar solicitudes desde un espacio personal vinculado. También puedes utilizar el correo sin tener cuenta. Para representación de otra persona comprobaremos la identidad y la facultad correspondiente antes de entregar información.

Si tu profesional necesita ayuda técnica para atender tu solicitud, o si crees que Airmed ha hecho algo indebido con tus datos, escríbenos a privacidad@airmed.cl.

12Cambios en esta política

Si cambiamos algo relevante, cambiamos también la versión y la fecha que ves arriba. Cuando marcaste la casilla al reservar, aceptaste la versión vigente ese día, y esa aceptación queda registrada con su fecha.

¿Alguna duda sobre este documento? Escríbenos a privacidad@airmed.cl. El otro documento está en privacidad y términos.